vídeo

El principio de especialidad

El principio de especialidad

Guía pública de estudio

Vídeo Lección 2 de 2 Principio de Especialidad II 2:08 min

Resumen de la lección

El vídeo explica el nivel de vinculación de los créditos y cómo ese nivel afecta al reparto entre subconceptos. Conviene separar dos reglas. El artículo 42 de la Ley General Presupuestaria establece el principio de especialidad: el crédito solo puede destinarse a la finalidad para la que fue autorizado o a la que resulte de una modificación aprobada. El nivel al que se especifica depende de la normativa presupuestaria aplicable.

En el presupuesto del Estado, el artículo 43 dispone como regla general la especificación a nivel de concepto, pero prevé excepciones: personal y gastos corrientes en bienes y servicios se especifican a nivel de artículo, e inversiones reales a nivel de capítulo, además de otros créditos con reglas propias. La ley también fija niveles específicos para organismos autónomos y entidades de la Seguridad Social en el artículo 44; las normas autonómicas deben comprobarse por separado.

En el ejemplo de 500 para suministros —200 para agua y 300 para electricidad—, gastar 350 en electricidad y 150 en agua mantiene el total del concepto. Esa redistribución solo es válida si el crédito está vinculado al nivel del concepto y no existe una regla más específica que lo impida. No permite superar el crédito autorizado ni cambiar su finalidad; los créditos son limitativos conforme al artículo 46.

Objetivos de aprendizaje

  • Distinguir el principio de especialidad de la especificación y vinculación del crédito.
  • Identificar el nivel general de especificación del presupuesto del Estado y sus excepciones.
  • Resolver el ejemplo de redistribución entre subconceptos comprobando el crédito total y las reglas aplicables.
  • Reconocer que las reglas estatales no se trasladan automáticamente a presupuestos autonómicos.

Puntos clave

  • El crédito solo puede destinarse al fin autorizado o al resultante de una modificación aprobada.
  • En el presupuesto estatal rige como regla general el nivel de concepto, con excepciones para distintos tipos de gasto.
  • La posibilidad de cambiar importes entre subconceptos depende del nivel de vinculación aplicable.
  • En el ejemplo, el total de 500 no cambia aunque varíe su reparto interno entre agua y electricidad.
  • No se puede superar el crédito autorizado ni cambiar su finalidad; las reglas autonómicas pueden ser distintas.

Última actualización editorial: 10 sept 2026.

Leer la transcripción de la lección

En virtud también del principio de vinculación del crédito presupuestario, tenemos una posibilidad que es redistribuir qué es redistribuir crédito. Redistribuir crédito depende o la posibilidad de redistribuir crédito depende del nivel de vinculación que está establecido en cada norma a nivel estatal en la ley general presupuestaria o en las distintas normas autonómicas respecto al crédito con carácter general, un crédito vincula a nivel de concepto. Eso que significa que mi obligación legal desde un punto de vista de cumplimiento del principio de especialidad sólo afecta hasta la especificación del concepto. Pero pensemos en un concepto presupuestario que está estructurado en dos subconceptos. Por ejemplo, yo tengo autorización para gastar en suministros, pero esos suministros pueden ser eléctricos y de agua. Ahí lo que tendríamos es especificada.

La autorización de gasto para gastar en el concepto suministros y en el subconcepto es suministro eléctrico en el concepto suministros y en el subconcepto, agua o suministro hidráulico o lo que sea. Perfecto, como nos vincula el crédito a nivel de concepto, podemos redistribuir, sumemos cuál es la autorización de gastos en esos dos subconceptos. Esa en realidad es mi autorización para gastar en el concepto suministros y por tanto, aunque estén especificados los créditos a nivel de subconcepto, podríamos redistribuir entre ellos. El concepto suministros tiene una autorización de 500 200 para agua y 300 para energía eléctrica. Pues en ese caso, podríamos gastar 350 energía eléctrica sin ningún tipo de problema. Nos romperíamos el principio de especialidad.